Por Luis Rivera

Uno de los principales problemas de millones de personas es la procrastinación. Procrastinación viene del latín «procrastinare»: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro. Se refiere al mal hábito de postergar actividades que requieren atención, sustituyéndolas por otras que son irrelevantes.

Tal vez necesitas completar una tarea en el trabajo, pero prefieres pasar el tiempo en Facebook. Quizás tienes que ir al doctor pero te dices que no hay tiempo, mientras que siempre encuentras tiempo para Netflix. Los ejemplos son interminables y nos han pasado a todos en mayor o menor medida, así que hay que buscar mecanismos para evitar este problema.

No es cuestión de decir: «haz lo que debes hacer» o algo por el estilo. Si fuera así de simple, a nadie le pasaría. Existen técnicas y consejos prácticos para lidiar con la procrastinación.

Estos son mis 3 favoritos:

Escribe tu lista de tareas todos los días

Tómate cinco minutos todas las mañanas para crear una lista de las tareas que necesitas ejecutar. Esto te va a permitir tener una idea clara del tiempo del que dispones y lo que debes hacer.

Utiliza herramientas como Google Keep o Evernote que te permiten crear listas con casillas de verificación. Mientras pasa el día, ataca cada una de tus tareas y luego márcala como completada.

Si quieres ir un paso más allá, asigna prioridades a cada tarea.

Prueba esto por una semana. Es algo tan simple, y sin embargo el impacto es extremo.

Diseña tu día a tu gusto

No te olvides de incluir las tareas que más te gustan en tu lista diaria de actividades. ¡A los humanos nos encantan las recompensas!

La gente se confunde en relación a crear todos los días su lista de tareas. Suelen pensar que esto implica que tu día va a ser sólo trabajo o responsabilidades.

Por ejemplo, puede que tu lista de tareas incluya ir al banco, hacer una llamada a un cliente importante, una reunión de trabajo, actualizar tu hoja de vida, etc.; pero también podría incluir ir al cine con un amigo, ver un episodio de tu serie favorita en Netflix, salir a tomar helados con tu novia, etc.

Diseña tus días, y por ende tu vida.

Cuando tengas dudas toma acción

Lao Tzu decía:

Haz las cosas difíciles mientras son fáciles y haz las cosas grandes mientras son pequeñas. Un viaje de mil millas debe comenzar con un sólo paso.

Los problemas, pendientes y tareas, se acumulan con el tiempo. Cuando no estés seguro de qué hacer, simplemente toma acción.

En el proceso vas a encontrar soluciones. No necesitas tener el plan perfecto antes de actuar.

Incluso los domingos haz al menos una tarea sencilla de tus pendientes, en vez de sólo pensar o planificar lo que vas a hacer en la semana.

Se dice que Dios descansó el séptimo día, pero hizo bastante antes de eso. No creo que nosotros hagamos lo suficiente como para darnos el mismo permiso.

L.R.